Lev Manovich en su libro “Software takes command” estudia al elemento software como el motor de las sociedades contemporaneas. Los motores de búsqueda, los sistemas de recomendaciones, las aplicaciones o herramientas de mapas que se adhieren en los blogs, los clientes de mensajería instantánea, las plataformas como facebook, Windows, Unix, android, java, etc. están en el centro de la economía global cultural y la vida social de las personas. Y esto es solo la parte visible de un universo muy grande de softwares que ordenan nuestras vidas.
“Software is the invincible glue that ties all togheter” (Software es el pegamento invisible que une a todos).
Luego de la electricidad y el motor a combustión, dice Manovich, los softwares de manera similar permiten el desarrollo de la sociedad de la información, pero advierte que los softwares son todavía invisibles a la mayoría de los académicos, artistas y profesionales culturales interesados en informática y sus efectos culturales y sociales.
Para entender a la lógica de los nuevos medios de comunicación debemos volver a la ciencia de la computación. El software debe ser entendido como un nuevo objeto de estudio. Manovich lo piensa como una capa que impregna todas las áreas de la sociedad contemporánea.
De a poco la escritura de softwares se está volviendo más democrática. Con aplicaciones o paquetes como Wordpress, o los framewares que usan muchos programadores para retocar partes de scripts ya escritos y darle un nuevo sentido a las conexiones.
Friedrich Kittler, teorista literario y de los medios alemán, escribe que los estudiantes actuales deberían saber al menos dos lenguajes de software para entender y ser capaces de decir algo acerca de lo que es la cultura en este momento, argumentando que debemos enfocarnos en lo que hoy es la esencia de la computadora.
Durante la década de los 90’s la computadora pasó a ser el nuevo motor de la cultura. Los softwares que son usados para crear y acceder a objetos o entornos multimedia son los llamados softwares culturales como Photoshop, Illustrator, After Effects, Final Cut, Flash, Power Point, Firefox, Word, etc. Estas son aplicaciones que permiten la creación, publicación, el acceso, compartir información, mezclar imágenes, diseñar objetos en 3D, textos, mapas, sitios web, y hasta videojuegos y películas.
Dado que la cultura global del planeta está activada por estos programas, no hay solo una clasificación para ellos. Dentro de las categorías de softwares, están los softwares de desarrollo multimedia, software de acceso de contenidos. Otras aplicaciones son nombradas bajo el nombre de herramientas para la comunicación social y para compartir información y conocimiento. Otros softwares son herramientas para el manejo de información personal.
Adhiriendo software a la cultura, hace cambiar la identidad de todo lo culturalmente construido, ya que hoy estos programas juegan un rol central en el moldeado de los elementos materiales y muchas estructuras inmateriales, los cuales juntos forman la cultura.
Un ejemplo de cómo los softwares reforman hasta las más básicas prácticas sociales y culturales es el hecho de que ya no tratamos con documentos, trabajos, mensajes, etc. en los términos del siglo XX. Ahora interactuamos con actos dinámicos de softwares sobre archivos que simulan ser documentos.